Relación de gastos deducibles en el IRPF

La norma general define como gasto deducible aquel que es necesario para el desarrollo de la actividad y que es determinante para la obtención de ingresos para la misma. Una vez que marcamos el criterio para poder definir lo que es deducible o no, ahora debemos enfrentarnos a los casos particulares.

Como norma general se consideran deducibles los siguientes gastos:

  • Los consumos de explotación, adquisiciones de bienes para ser utilizados en la actividad.
  • Sueldos, salarios y Seguridad Social de la empresa (se incluyen aquí las cotizaciones del titular). También el pago a Mutualidades Profesionales no integrados en el régimen de Seguridad Social.

Por lo que se refiere a las aportaciones a mutualidades de previsión social, con la reforma fiscal, a partir de enero de 2015 es deducible el 50% de la aportación por contingencias comunes. Hasta ahora sólo erán deducibles las de los profesionales autónomos no integrados en el régimen especial de trabajadores autónomos que tengan la alternativa legal de cotizar a una mutua, con un máximo de 4.500 euros anuales.

  • Gastos de formación y contribuciones a planes de pensiones del personal.
  • Arrendamientos y cánones.alquileres, cánones, asistencia técnica, cuotas de arrendamiento financiero (leasing) que no tenga por objeto terrenos, solares u otros activos no amortizables.
  • Reparaciones y conservación.gastos de mantenimiento, repuestos y adaptación de bienes materiales. No se incluyen los que supongan una ampliación o mejora, ya que se consideran inversiones amortizables en varios años.
  • Servicios de profesionales independientes por cuestiones relacionadas con la actividad económica (abogados, notarios, etc).
  • Servicios exteriores (transportes, primas de seguros, gastos bancarios, publicidad y relaciones públicas, gastos de oficina y suministros de los locales de actividad).
  • Tributos no estatales (IBI), tasas.
  • Adquisición de libros y revistas profesionales, así como asistencia a cursos y conferencias relacionados con la actividad.
  • Cuotas a colegios profesionales.
  • Primas de seguro de enfermedad del contribuyente y su familia ( descendientes hasta 25 años ) hasta 500 euros por persona y año.
  • IVA soportado: sólo será deducible cuando no sea desgravable a través de la declaración de IVA, es decir, que no presenten declaraciones trimestrales de IVA y por tanto no tengan derecho a deducirse las cuotas soportadas. Lo que ocurre en actividades exentas de IVA (ej- medicina) y en actividades acogidas a algunos regímenes especiales (régimen especial de recargo de equivalencia y régimen especial de la agricultura, ganadería y pesca).
    • Provisiones deducibles y gastos de difícil justificación: con la entrada en vigor de la reforma fiscal, a partir de enero de 2015 se establece un tope anual de 2.000 euros a la deducción en estimación directa simplificada del 5% del importe del rendimiento neto previo.
    • Provisiones fiscalmente deducibles: sólo los autónomos que tributen en estimación directa normal podrán desgravar las facturas no cobradas o los gastos asociados a las devoluciones de ventas.

Las comidas y los gastos de desplazamiento

La partida de comidas y gastos de desplazamiento tienen un tratamiento particular. Se considerarían deducibles los gastos de comidas realizadas fuera del municipio de actividad y siempre que estén justificadas. La justificación parte de que se cumpla el criterio general de que sean necesarios para la obtención de ingresos y que la cuantía del gasto sea razonable.

Por tanto deducir una comida por un importe desmesurado que no pueda justificarse como necesaria para la actividad tiene difícil encaje ante la Agencia Tributaria a la hora de que ésta la acepte como deducible. Pagarle una mariscada al cliente para cerrar un contrato tiene difícil justificación para la Administración.

Lo mismo ocurre con los gastos de desplazamiento. En estos casos lo mejor es documentarlos con un resumen de gastos para cada viaje, en el que se detallen los motivos del mismo y el desglose en cuanto a cada partida, kilómetros recorridos, visitas realizadas, etc.

Gastos compartidos

Otro caso particular es el de los gastos compartidos, aquellos que se dan cuando el local en el que se desarrolla la actividad además tiene la consideración de domicilio privado. ¿Cuál es el criterio que debemos seguir para diferenciar el gasto empresarial deducible del privado?

En este caso el criterio de la Administración es claro, sólo es deducible el gasto que individualmente corresponda a la actividad económica y no se admite el prorrateo de una factura que pueda comprender ambas situaciones. Eso supone que la factura de la luz o del agua sólo serán deducibles si el contador es individualizado para cada uno de los consumos, uno para el empresarial y otro para el particular, y aunque haya una parte del inmueble afecto a la actividad no se podrá aplicar ese porcentaje al consumo total.

No existen por tanto los gastos compartidos, cada gasto ha de corresponder a cada tipo de consumo y sólo será deducible el que corresponda a la actividad económica.

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